Tratamiento Dolor Crónico

Tratamiento del Dolor Crónico

La Unidad del Tratamiento del Dolor en IMER está dedicado al diagnóstico y tratamiento de trastornos que cursan con dolor, especialmente de carácter crónico (más de 90 días).

El tratamiento del dolor crónico, parte de un diagnóstico clínico de las causas de producción del dolor a nivel del funcionamiento de las vías nerviosas que intervienen en su producción, y se centra en procedimientos que tienen como finalidad curar el dolor a través de técnicas mínimamente invasivas que tienen como resultado una disminución prolongada o permanente del dolor.

Tratamiento del dolor pélvico

En Imer realizamos tratamientos para las disfunciones del área pélvica y perineal, principalmente a nivel ginecológico, obstétrico, urológico y coloproctológico en la mujer y en el hombre con el objetivo fundamental de ofrecer posibilidades terapéuticas en patologías tan frecuentes como la cistitis intersticial, prostatitis, atrapamiento de nervio pudendo, etc.

La infiltración de puntos gatillo

Consiste en inyectar anestésicos o antiinflamatorios (derivados de la cortisona) en las zonas especialmente dolorosas de cada paciente. Generalmente se requiere inyectar en más de un punto gatillo en varias sesiones para conseguir un alivio del dolor.

Denervación mediante toxina botulínica

Uno de los grandes problemas dolorosos son los dolores musculares. Las contracturas musculares pueden cronificarse y manifestarse a la larga como endurecimiento muscular, acortamiento muscular y dolor que puede confundirse con el dolor de un nervio o un hueso. Como resultado de ello ese músculo o grupo muscular pierde o reduce su función. Un avance importante ha sido usar una toxina de una bacteria (Clostridium botulinum) sintetizada artificialmente para, aprovechando sus efectos naturales, bloquear y por tanto relajar los músculos contracturados. Es de gran eficacia y sus efectos pueden durar varios meses.

Infiltraciones articulares (facetas y grandes articulaciones)

La inflamación y el deterioro progresivo de las articulaciones de la columna y grandes articulaciones (artritis y artrosis) pueden ocasionar dolor. Las infiltraciones facetarías y de las ramas mediales posteriores que conducen los estímulos dolorosos consisten en inyectar medicamentos basados en anestésicos locales y cortisona dentro de dichas articulaciones o bloqueando el nervio que conduce el dolor de las mismas. Los esteroides disminuyen la inflamación y alivian el dolor.

Denervación mediante rediofrecuencia térmica (rizolisis)

Método por el cual se usa una aguja con una terminación especial que genera calor. El fenómeno causado según la cantidad de calor y la frecuencia como se aplica (continua o pulsada) será la destrucción del nervio (neurolisis) o su cambio de señal (neuromodulación). El objetivo de esta técnica es “adormecer” las fibras sensitivas transmisoras del dolor mejorando por lo tanto la clínica del paciente.